Planeta Tierra

El coronavirus limpia el aire chino de polución

Las imágenes de satélite de la NASA y la Agencia Espacial Europea comprueban una reducción de los niveles de dióxido de nitrógeno por el descenso de la actividad industrial en China.

El coronavirus SARS-CoV-» ha inficionado miles y miles de personas en China y ha provocado una situación de urgencia sanitaria en todo el país. Para combatirlo, las autoridades han decretado medidas de aislamiento de la población y, aun, cierre de factorías. Una consecuencia positiva de estas resoluciones es que el aire de China es ahora más limpio que hace no un mes.

Las imágenes de satélite de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) comprueban una reducción de los niveles de dióxido de ázoe (NO2) en el país asitàtic. Lo vinculan al descenso de la actividad industrial en China por las medidas para combatir el coronavirus.

Las fotografías del satélite se explican solas: la comparación entre la concentración de NO2 entre el 1 y el veinte de enero (cuando se comenzaba a conocer la enfermedad) y el diez y el veinticinco de enero (cuando ya se habían tomado medidas) muestra un mapa absolutamente diferente:

El veintitres de enero es cuando China cerró el transporte con la zona de la ciudad de Wuhan, epicentro del contagio, para eludir que la enfermedad se extendiese. Desde entonces, las medidas de cuarentena no han parado de medrar en severidad y en extensión en el país.

Los mapas muestran asimismo esta evolución. Al comienzo, el aire es más limpio en la ciudad de Wuhan y después se puede ver de qué manera avanza por las zonas más industrializadas de China. El cambio es evidente especialmente en el ambiente de la ciudad de Pekín, una urbe que ha tenido múltiples avisos de polución.

Cuando la NASA hace la comparación con el año pasado, el mapa pasa de totalmente naranja (más sobresaturado de NO2) a azul. El descenso en la segunda imagen (veintiocho de enero a nueve de febrero, es el frecuente para las vacaciones del año nuevo chino).

El dióxido de nitrógeno, huella humana

El NO2 es un gas de fragancia fuerte que es tóxico a altas concentraciones. El humano es el primordial transmisor mediante la combustión o bien quema, de manera especial para la movilidad (terrestre, aérea y marítima) y la industria.

La cantidad de NO2 generada de forma natural es mínima, emitida por poner un ejemplo por la actividad volcánica o bien los incendios forestales.

A altas concentraciones, el NO2 afecta la salud con una inflamación de las vías respiratorias.